¿Cómo ayudar a un niño tímido?

Crianza

21/04/2017


niño tímido

Bajar la cabeza y esconderse detrás de mamá o papá, un clásico que nunca pasa de moda. Si te preocupa la timidez de tu hijo, he aquí algunos consejos que te podrán ayudar.

La timidez es un rasgo de la personalidad muy poco valorado socialmente. Las personas tímidas tienen más problemas para relacionarse con los demás que las personas más extrovertidas. Ciertas dosis de timidez en un niño no deben preocuparte, pero si son excesivas pueden a resultar una pesada carga en su desarrollo como persona.

La timidez suele ir asociada a inseguridad y es el opuesto, en cierto sentido, de la confianza. Puede tener que ver con miedos propios o proyectados: a lo desconocido, a no ser capaz de hacer lo que se espera de él, al fracaso escolar, a personalidades más fuertes… Muchas veces es difícil de detectar; los tímidos son hábiles para pasar desapercibidos…

Las causas con frecuencia son diversas. Puede ser una cuestión de temperamento, o relacionarse con alguna vivencia, una experiencia negativa que le ha intimidado. Los padres son, como siempre, un factor importante. Los niños imitan a los padres, sean introvertidos o expansivos. Por otro lado, padres demasiado exigentes y autoritarios suelen resultar intimidatorios a sus hijos.

 

timidez en los niños

La timidez también tiene sus virtudes

¿Cómo podemos reconocer y distinguir la timidez? La incapacidad para hablar con extraños, la tendencia a esconderse entre las piernas de los padres o el rechazo al contacto físico con familiares cercanos son signos claros de una timidez importante. Se reconoce también si a tu hijo todo parece darle vergüenza y le cuesta trabar amistad con otros niños, quedándose apartado y mirándolos.

Ojo, que cierta timidez también puede ser saludable. Es un recurso de autoprotección contra la confianza excesiva en los extraños. Muchos niños que parecen tímidos son en realidad agudos observadores de su entorno, más reflexivos que impulsivos. Incluso algunos, simplemente, no necesitan mucha atención ni sentirse integrados entre sus iguales para ser felices.

En todo caso, estos son algunos consejos para mejorar nuestras conductas:

1. Refuerza sus logros y utiliza el sentido del humor

Siempre partimos del refuerzo positivo, es decir, valorar sus logros y sus ideas, y relativizar, a través del humor o la empatía por ejemplo, sus miedos e inseguridades (no se trata de tomártelos a broma, sino de hacerle ver que a ti también te han pasado cosas parecidas). No lo compares con otros niños ni lo ridiculices, no aporta nada. “Es que es muy tímido” es lo último que un niño tímido quiere escuchar.

2. Deja que sea él quién decida

La timidez no se “cura” apuntando a tu hijo a actividades colectivas para que se corrija, es contraproducente. De hecho, las actividades en grupos pequeños son mejores, y siempre debe elegirlas él. ¡Explota su curiosidad innata! Tampoco le obligues a cumplir con los protocolos sociales (dar un beso a desconocidos, por ejemplo), ni lo conviertas en un drama, preséntale a la persona y deja que sea él quien inicie el acercamiento.

3. Habla con su profesor

La escuela es uno de los ámbitos que más abruman a los niños tímidos. El profe es tu mejor aliado, así que cuéntale cómo se siente tu hijo para que pueda colocarlo junto a un niño con el que se sienta cómodo o encargarle pequeñas tareas que le hagan sentir que participa e ir atenuando su timidez.

4. Fomenta relaciones sociales verdaderas

No es bueno que tu hijo se aísle o encuentre sustitutos a las relaciones sociales a través de internet, así que ¿por qué no vamos al parque? Un juguete molón puede ser el instrumento que haga a otros niños acercarse al tuyo. Si ves que se satura, puedes intervenir para que hagan turnos para jugar con él y con tu pequeño.

5. Respeta su intimidad

Otra buena estrategia es invitar a un amigo de tu hijo a casa, donde tu hijo se siente cómodo. Mostrará con más facilidad sus habilidades. Si todo va bien, podrán venir otros amigos (sin llegar a ser una multitud, tres o cuatro ya está bien). Respeta su intimidad, no hace falta que estés presente a cada momento.

Y por último, relativiza. Con frecuencia los niños son más tímidos en presencia de sus padres que cuando están con otras personas. Te sorprendería ver cómo cambia tu hijo, pregúntale a cualquiera por su propia experiencia. Cosas de las dinámicas familiares. No te agobies, permanece a su lado de forma constructiva y todo irá mejor.

 

Comentarios

Nombre
Ana de Supertics

Hola Isabel, no debes forzarla, puedes facilitar oportunidades para que practique sus habilidades sociales como ir al parque o quedar con amigos con niños de edad similar, pero en ningún caso presionarla o hacer comentarios sobre lo tímida que es. 

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