Mi hijo tartamudea; ¿cuándo debemos preocuparnos?

Crianza

16/04/2018


nina tartamudeo

Casi todos los padres pasan momentos de ansiedad cuando sus hijos comienzan a desarrollar las habilidades relacionadas con el habla y el lenguaje, porque quien más quien menos ha oído a sus hijos tartamudear. Saber cuándo el tartamudeo es un problema es clave para la tranquilidad de los progenitores y un desarrollo satisfactorio del habla en los niños.

La tartamudez es un trastorno de la comunicación (no del lenguaje) caracterizado por interrupciones, repeticiones o prolongaciones involuntarias del habla, acompañados a veces de tensión muscular en la cara y el cuello. Suele implicar comportamientos evitativos (mirar a un lado, no hablar o cambiar la sintaxis). A veces se la denomina “disfemia”, aunque este término se asocia más a trastornos del lenguaje más severos.

La primera idea que debemos retener es que el tartamudeo es un fenómeno normal entre los niños de 2 a 5 años (se denomina de hecho “disfluencia normal”). Están aprendiendo a hablar, y no es fácil. Algunos autores extienden el periodo de los 18 meses a los 7 años. Los pocos niños que continúan tartamudeando tras esa edad suelen resolver el problema en la adolescencia.

 

nina en terapia habla

Diferenciando la tartamudez normal de la que no lo es

No obstante, hay un 7 por 1000 de personas con una tartamudez “verdadera”, y una detección temprana es siempre deseable. Te remitimos a este cuadro para poder diferenciar ambos casos y saber cuándo podría ser conveniente acudir a un foniatra o logopeda. Es muy probable que tu hijo muestre los síntomas que están en la columna de la izquierda, así que tranquilidad.

Así, las repeticiones de sílabas o palabras (“no-no-no qui-qui-quiero”), las prolongaciones (“tttengo fffrío”), los rellenos (“eeeh…”) y las frases incompletas o reformuladas son normales. Es a partir de los 5-7 años, cuando los niños cobran consciencia de sus errores, cuando pueden aparecer sentimientos de frustración, preocupación o vergüenza, que vienen a agravar el problema.

La tartamudez puede (sólo puede, queremos remarcarlo) ser más grave cuando estos rasgos son muy frecuentes o prolongados (más del 10% de las palabras durante más de un segundo). Cuando están acompañados de bloqueos, tensión muscular visible, tics o agudización del tono es cuando cabe prestar especial atención por nuestra parte. En esos casos es muy difícil no preocuparse.

Si estos signos de tartamudeo acentuados se observan a partir de los 7-8 años sí podríamos encontrarnos ante una tartamudez entendida como un trastorno en la comunicación. A estas edades los niños se darán perfecta cuenta de sus dificultades, y podremos notar que ello afecta a su comportamiento: evitarán hablar, sobre todo fuera de su círculo de confianza, se harán más retraídos, se agudizará su ansiedad…

nina en terapia tartamudeo

¿Qué podemos hacer?

En general, se recomienda no hacer nada. Muchas veces la reacción preocupada de los padres agrava las cosas, identificando como un problema un comportamiento totalmente normal. En todo caso, el primer paso sería compartir nuestra preocupación con el profesor de nuestro hijo y saber si él ha observado lo mismo. Lo siguiente seria confirmar nuestras sospechas con el personal médico adecuado (el pediatra siempre el primero).

Aunque la tartamudez es un trastorno que puede resolverse totalmente, es un proceso lento y trabajoso que conviene que esté guiado por especialistas. Por nuestra parte, como padres, cabe mantener una actitud abierta hacia el problema, siendo poco exigentes y dando un gran refuerzo positivo. Mirarlo a los ojos al hablar y transmitirle calma a base de sonrisas son buenas prácticas al respecto.

La intervención del especialista se producirá tras un análisis del problema y establecerá objetivos. Normalmente se comienza realizando ejercicios de lectura a ritmo bajo y en voz alta. Le explicará las bases técnicas del problema, la tensión muscular y la respiración, y se harán ejercicios de forma suave y gradual, incluyendo relajaciones y respiración profunda.

Al mismo tiempo irá tratando cuestiones de ansiedad y enseñará a nuestro hijo a mantener una actitud de control interno, por ejemplo a través de juegos de roleplaying **[link post!!!]**, y probablemente habrá “tareas” para hacer en casa. Los padres también recibiremos pautas para poder ayudar a nuestro hijo a erradicar el tartamudeo de una vez por todas.

 

Fuentes: 

Trastornos del desarrollo del lenguaje | Paido Psiquiatría 

Disfluencia o tartamudez | Tartamudez.org 

 

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