Pros y contras de la escolarización temprana

Educación

09/10/2017


escolarizacion temprana

España destaca como uno de los países europeos con un mayor índice de escolarización temprana, pero ¿es un dato positivo o por el contrario preocupante?

La escolarización temprana (o sea, llevar a nuestros hijos a la escuela antes de los tres años) es un proceso muy afianzado en España, donde un 52% de los menores de dos años ya se han integrado en el sistema escolar. Sin embargo, la tendencia se ha frenado en los últimos tiempos, y las críticas a las ventajas de la escolarización temprana se escuchan cada vez más.

Por ello, hoy queremos revisar la situación, siempre desde el respeto a la opción que cada padre/madre tome al respecto, sea por convicción o por necesidad. Conviene relativizar un poco en este sentido; a pesar de las encendidas opiniones que se pueden leer y escuchar, no hay una certeza clara acerca de lo que es mejor o peor para nuestros hijos.

En realidad, los defensores y detractores de la escolarización temprana tienden a poner el acento en la cara y la cruz que toda realidad tiene. Así, por ejemplo, cada cual interpreta como quiere el hecho de que los niños escolarizados con menos de tres años tienden a enfermar más; para unos tiene la ventaja de inmunizarlos antes, mientras para otros es simplemente exponerlos a enfermedades en pleno desarrollo inmunológico.

Aspectos pedagógicos y de aprendizaje

Para los partidarios, una incorporación temprana a la escuela pone a los niños en manos de profesionales especializados que sabrán estimular a nuestros hijos; y cuanto antes, mejor. Para sus críticos, no hay mejor estimulación para los menores de tres años que la que puedan encontrar en casa y en familia.

¿Qué se aprende a esa edad? Mientras hay quien piensa que en la escuela los contenidos curriculares son los más adecuados (o confían en el criterio de educadores y legisladores), otros expertos y padres consideran que no hay ventajas evidentes ni probadas: los niños escolarizados antes de los tres años no obtendrán después mejores resultados que los demás.

¿Los métodos son adecuados? Todos recordamos (de forma más o menos clara) que en la escuela tradicional se incentivan valores de disciplina, organización y eficacia más que de sensibilidad, proximidad e individualidad. De ahí el auge que están tomando las pedagogías llamadas alternativas, cada vez más presentes tanto en el ámbito privado como en la escuela pública.

¿Realidad o ficción? Muchas de las pegas que se plantean a la escolarización temprana no tienen que ver con la idea en sí, sino con su aplicación real: clases masificadas, horarios demasiado exigentes para los pequeños y profesionales saturados hacen que muchos padres la vean con desconfianza. Otros ven esos problemas solucionables sencillamente con grupos reducidos, horarios progresivos y docentes motivados.

 

niño pintando en la guarderia

Aspectos psicológicos y de socialización

¿Una necesidad de los hijos o de los padres? Una de las críticas a la escolarización temprana con una base más fuerte se basa en la idea de que esa escolarización no es en realidad una elección de los padres, sino que se debe a la imposibilidad de conciliar vida laboral y familiar. El miedo a no encontrar plaza más adelante también es una razón mayor.

¿Los niños escolarizados son más sociables? Al entrar pronto en el “engranaje social”, nuestros hijos encajarán con mayor facilidad los inevitables desafíos sociales que han de enfrentar en la vida. Por otra parte, no es descabellado pensar que muchos comportamientos indeseables (tanto agresivos como regresivos) se deben a esta socialización forzada precoz, sustituible por el parque, los grupos de juego y otras alternativas.

¿Niños felices o niños maduros? He ahí el dilema. Acostumbrar a nuestros hijos cuanto antes a “la realidad de la vida” no los hará necesariamente más felices, pero salvaguardar su felicidad encerrándolos en una burbuja lejos de la sociedad puede ser muy negativo. El camino del medio (una integración en fases y una mayor implicación de los padres en la educación) no es fácil de tomar…

Como puede verse, las opiniones no podrían estar más enfrentadas. En general, intenta tomar la decisión que tú consideres mejor, y no la que te dicten las circunstancias. Recuerda que la escolarización es España no es obligatoria hasta los seis años (y después existen otras posibilidades “marginales”). Infórmate y no te dejes llevar por las opiniones de los demás, cada caso y cada niño es diferente.

 

 

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