Educar niños con carácter sin tirar la toalla

Crianza

08/05/2018


padre e hija

Los padres que tengan un hijo con este perfil sabrán perfectamente a lo que me refiero. Cada pequeña cosa del día (desde lavarse los dientes a decidir qué regalarle a un amigo por su cumple) puede convertirse en una lucha, con los nervios de todos a flor de piel y las mejores intenciones puestas a prueba. La cosa suele acabar a voces o en llanto.

Cuando buscaba información para este artículo no sabía muy bien qué adjetivo utilizar; los que aparecen asociados a estos niños son “mandón”, “dominante”, “difícil”, “caprichoso” y similares. Y realmente no sirven para describir la personalidad de estos niños, o al menos sólo describen su lado oscuro; ¿por qué no “perseverantes”, “decididos”, “inconformistas” o “valientes”?

Tal vez el quid de la cuestión es que creemos que, como padres, debemos “dominar” a nuestros hijos, y con estos niños lo llevamos crudo. Que no se dejan, vaya. Ni por las buenas, ni muchas veces por las malas. Y lo que comenzó siendo una cosa graciosa allá por los dos años se ha convertido en un agobio allá por los ocho y en una verdadera pesadilla allá por los doce.

padre e hija enfrentados

Conexión, comunicación y cooperación

No permitas que tu relación con tu hijo se convierta en una guerra; ten presente en todo momento que tú eres el adulto, el responsable de su desarrollo como una persona equilibrada. No intentes doblegar su carácter, pues aunque lo consigas el resultado no será satisfactorio ni para ti ni para él. Intenta más bien que interiorice los límites que consideres adecuados y oriente su carácter en un sentido positivo.

¿Qué cómo se hace eso? Ni idea, la verdad. Cada uno debe encontrar su camino. Sí parece claro que la paciencia, la comprensión y la colaboración son tus mejores armas.

  • Cuenta hasta tres (o hasta mil) cuando tu hijo entre en “modo destroyer”. De una respuesta en caliente no puede salir nada bueno, sólo una respuesta desmedida o inadecuada por tu parte. No te está retando, en todo caso te está poniendo a prueba.
  • Haz notar a tu hijo de forma clara y explícita que comprendes su punto de vista, su frustración, o su cabreo, o lo que sea que lo haya llevado al punto de fusión. Es importante que se dé cuenta de que la comunicación es perfectamente posible, y que estás bien dispuesto a ello.
  • Una roca parece eterna e inamovible; sin embargo, una secuencia interminable de pacientes olas pueden hacerla desaparecer. ¿Pillas la metáfora? Pues eso, be water, my friend. Mejor aprender a reconducir a tu hijo por las buenas que enfrentarlo constantemente.

 

padre e hijo juegan ajedrez

Líneas rojas y desahogos

Hablábamos de límites. Parece ser que tienen que ser pocos, pero muy firmes. Puede parecer imposible, pero ni mucho menos. Prueba a que tu propio hijo participe. Habla con él en una o varias sesiones acerca de lo que está bien o mal y por qué, y concretad juntos lo que se puede y no se puede hacer. Probablemente te sorprenda, pues forma parte de su carácter ser sumamente constantes con lo que asumen.

Y hablábamos también de reorientar ese carácter fuerte, dominante, autoritario, llámalo equis. Buscar los límites también forma parte de ellos, así que las actividades desafiantes pueden serle muy beneficiosas. Los deportes y disciplinas como la música o el ajedrez suelen resultarles muy estimulantes. Otra alternativa son las actividades de ayuda a los demás, para potenciar al máximo su empatía.

Al final, paciencia, mano izquierda y yoga aparte, tienes que darte cuenta de que esa forma de ser en las personas (porque tu hijo es una persona, un proyecto de adulto, aunque a veces pueda parecerte el anticristo) no es un defecto, ni tiene nada de malo, mientras no se lleve al extremo y se llegue a un comportamiento tiránico.

Al contrario, las personas con carácter (es curiosa esta diferenciación entre niños y adultos) suelen ser personas resolutivas, con ideas claras y principios arraigados, que caen bien a los demás y suelen conseguir lo que se proponen. Así que procura no desgastarte demasiado por el camino y disfrutarlo al máximo.

 

Fuentes: 

El regalo de tener un hijo con carácter fuerte | La Disciplina Positiva

 

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